sábado, 20 de febrero de 2016

2ª Semana CUARESMA 22 - 26 febrero “LLÉNATE DE DIOS”

 LUNES, 22 DE FEBRERO
+En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

En este segundo domingo de Cuaresma, Jesús sube con Pedro, Santiago y Juan al monte Tabor donde se transfigura delante de ellos. Jesús quiere decirnos que encontrarnos con él en la oración es lo más importante, y que quiere acompañarnos en las dificultades y cruces de la vida. También a Él sus amigos le acompañan.

Lectura del santo evangelio según san Lucas 9, 28b-36
En aquel tiempo, Jesús cogió a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto de la montaña, para orar. Y, mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió, sus vestidos brillaban de blancos. De repente, dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que, aparecieron con gloria, hablaban de su muerte, que iba a consumar en Jerusalén.
Pedro y sus compañeros se caían del sueño; y, espabilándose, vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él. Mientras éstos se alejaban, dijo Pedro a Jesús: Maestro, que bien se está aquí. Haremos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. No sabía lo que decía.
Todavía estaba hablando, cuando llegó una nube que los cubrió. Se asustaron al entrar en la nube. Una voz desde la nube decía: Este es mi Hijo, el escogido, escuchadle.
Cuando sonó la voz, se encontró Jesús solo. Ellos guardaron silencio y, por el momento, no contaron a nadie nada de lo que habían visto.                                             Palabra de Dios.

Reflexión:
De este precioso texto me gustaría que nos centrásemos en esta frase
“Y, mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió”
Se nos muestra que la transfiguración de Jesús se produce justo cuando está orando. Esa transfiguración es fruto de la unión perfecta entre Jesús y Dios Padre. ¿Nos imaginamos cómo podríamos transfigurarnos nosotros también? La oración es la fuente.
Nadie nace campeón, sino que se va haciendo. De la misma manera debemos buscar nuestro camino para hacernos mejores compañeros, mejores hermanos, mejores hijos de Dios.
Intentemos, esta semana, que nuestras virtudes transfiguren y sean luz para los que nos rodean.

Rezamos todos juntos:  Padre nuestro…



MARTES 23 DE FEBRERO

En el nombre del Padre…

Vamos a dedicar la oración de esta mañana a nuestras familias, a los que más nos quieren, y eso es seguro, pero que son también a los que a veces más hacemos sufrir…
Jesús nos invita a ser agradecidos, Él también lo era…. Y seguramente, que cuando Él hablaba de la gente sencilla, también pensaba en sus padres, en su familia…

“Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla, Sí, Padre, porque así te ha parecido bien” (Lc 10,21)


No dejes de soñar que alguien te quiere. No quieras despertar de este sueño, no puedes, porque es real, alguien te está queriendo en este mismo instante.
Alguien te quiere tanto hasta el punto de que le puedes ofrecer tu vida que la cuidará, que tocará tu corazón desde el otro lado del mundo. Seguro que hay alguien que te quiere tanto que daría la vida ahora mismo por ti.
Seguro que tienes amigos que te quieren tanto que cada día comparten su tiempo contigo, te acompañan en soledad, te necesitan, los necesitas, os regaláis.
Seguro que tienes a alguien a tu lado ahora mismo que te quiere, y a alguien, que aunque no esté, también te querrá siempre.
Descubre a todas las personas que te quieren y quiérelas tú también, porque si tienes amor lo tienes todo. El amor nunca dice basta, el amor es el ingrediente más importante en la receta de la vida y no hay que agradecerlo sino corresponderlo. Piensa que todas las personas que te quieren tienen algo en común: son indispensables.
No dejes de soñar que tienes muchas más personas de las que imaginas, que te quieren, no despiertes de este sueño, no puedes porque te quieren.

Enlace video: http://www.youtube.com/watch?v=gg7odj4FpVE – Manuel Carrasco: No dejes de soñar

ORACIÓN: Gracias, Señor, por tu amor…
Señor, todo lo hemos recibido de tu amor,
todo es regalo tuyo,
todo es expresión de tu ternura y de tu bondad infinita.
Gracias por habernos dado la vida, tu misma vida;
gracias por nuestra familia, tu misma familia;
gracias por los compañeros y amigos, tu misma amistad.
Tú nos has regalado la primera estrella, el primer átomo, la sonrisa y el amor.
Tú nos has regalado la primera caricia de la primavera.
Tú nos has enseñado el camino, que conduce a lo mejor de nosotros mimos,
el camino que nos conduce hasta ti.
Gracias, Señor, por los infinitos detalles de tu amor.
Rezamos juntos: Dios te salve, María…

MIÉRCOLES 24 DE FEBRERO
En el nombre del Padre…
En muchos momentos de la vida, pareciera que nada tuviese sentido y que sin importar lo mucho que intentemos hacer bien las cosas, todo nos sale mal, fatal…
Comienza cada día como si fuese el primero del resto de tu vida, siempre con esperanza, alegría y mucho amor para repartir, para que así tu corazón esté contento y satisfecho por cuanto lo intentas hacer lo mejor posible.
No permitas que nadie te robe esa alegría que llevas dentro de ti. Tú tienes la fortuna de tener mucho amor, muchas ilusiones y muchos sueños, no los desperdicies.
Cada día intenta aprender algo nuevo, mira los días en colores, que lo opaco no le gane a la belleza que tienes frente a tus ojos. Recuerda que cada vez que aprendes algo nuevo, tu mundo se amplía y avanzas en la vida y puedes disfrutar de mayor satisfacción por quien eres.
Lo que te quita el sueño, no lo tomes en cuenta, bórralo de tu mente, retenerlo es malo para el alma, siéntete feliz con quien eres, tienes la capacidad de aprender de tus errores, no dejes que los malos sentimientos como el orgullo y la vanidad empañen tu bello corazón.
Y, sobre todo, no olvides que Jesús siempre está ahí, esperando a que le digas, a que le cuentes… ese problema, eso que te preocupa… Quiere que acudas a Él con confianza… Como el ciego al borde del camino:

“¡Hijo de David, ten compasión de mí!”. Jesús se detuvo, y mandó que se lo trajeran. Cuando estuvo cerca, le preguntó: “¿Qué quieres que haga?” Él dijo: “¡Señor, que vea otra vez!” (Lc 18,40-41).

Enlace vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=NJptFTzre2g - Dani Martín: Caminar

SALMO
 Cuenta con nosotros, Señor…
Aunque no lo parezca, siempre te hemos esperado, Señor.
Porque vienes a plantar luz en nuestro horizonte;
porque sales a nuestro encuentro para darnos vida,
te adelantas a nuestro amanecer para enseñarnos el camino de la paz…
TODOS: CUENTA CON NOSOTROS, SEÑOR…

Somos pregoneros de malos tiempos.
Porque tenemos miedo a cansarnos,
porque, a nuestro paso, se alzan las rocas del desánimo
y, en la soledad, otros dioses se imponen fácilmente,
con falsas y fáciles promesas que se agigantan cuando Tú no estás.
TODOS: CUENTA CON NOSOTROS, SEÑOR…

Tú, Señor, que eres la alegría, infunde en nuestros corazones el gozo de este día;
Tú, Señor, que eres la salud, regálanos la fuerza de tu salvación;
Tú, Señor, que eres la fe, aumenta nuestro deseo de seguirte;
Si tú Señor, eres el amor, derrámalo en nuestros corazones.
TODOS: CUENTA CON NOSOTROS, SEÑOR…

Quien quiera que seas, Señor, solo sé que te necesitamos.
Porque el mundo busca a alguien que le devuelva la alegría,
y la tierra necesita recobrar la paz y la esperanza…
Por eso, Señor, porque intuimos quién eres…
TODOS: CUENTA CON NOSOTROS, SEÑOR,
YA QUE NOSOTROS CONTAMOS CONTIGO.

Rezamos juntos: Gloria al Padre...

JUEVES 25 DE FEBRERO
En el nombre del Padre…
Viendo los telediarios o escuchando las noticias de la radio uno se da cuenta de que vivimos en un mundo herido que pide ayuda. Hay personas que escuchan de una manera especial el grito de esta humanidad que sufre y que ven con claridad que tiene que aliviar este sufrimiento de alguna manera.
Muchas veces, a nosotros nos puede pasar lo que dice la siguiente historia. Escuchemos con atención:

En la calle vi a una niña temblando de frío, con un vestidito ligero y con pocas perspectivas de conseguir una comida decente. Me enfadé y le dije a Dios:
– ¿Por qué permites estas cosas? ¿Por qué no haces algo para remediarlo?
Durante un rato, Dios guardó silencio. Pero aquella noche, de improviso, me respondió:
– Ciertamente lo he hecho: te hice a ti

Ante tanta injusticia que vemos y oímos, el primer lamento que nos sale es este: ¿Por qué Dios permite esto o lo otro? ¿Por qué no hace que se paren los tsunamis o que no haya enfermedad, o que no haya hambre, o fulmina a los violentos y convierte los corazones de piedra en espíritus limpios?
Tal vez porque nos ha hecho capaces de alcanzar todo eso por nosotros mismos.
Tal vez porque Dios no ha creado un teatro de marionetas que bailan a su antojo, sino seres libres, capaces de buscar, compartir y construir un futuro –el reino-, sin otra magia que la humanidad compartida.
Y en ese sentido las soluciones a los problemas reales no van a venir de un genio saliendo de una lámpara, sino de la capacidad de cada uno, también de la tuya, para buscar propuestas válidas.
·      ¿Tal vez en ocasiones yo también aspiro a la magia? ¿Tal vez aspiro a las soluciones mágicas para problemas reales? ¿Tal vez elijo vivir en burbujas en las que las cosas cambian con sólo desearlo?
·      ¿Qué problemas reales (propios y ajenos) está a mi alcance solucionar?

La próxima vez que veas una injusticia, no digas ¡"Pobre"! o "¿Por qué Dios permite esto?", sino actúa, no solo rezando, sino colaborando en las campañas de la Iglesia o del cole (DOMUND, Día del Hambre, proyectos de misiones…) o con un poco de tu tiempo...
Vamos, demuestra a otros que Dios se acuerda de ellos... por medio de ti.
Rezamos juntos: Padrenuestro…

VIERNES 26 DE FEBRERO
En el nombre del Padre…
(Es una vieja historia muy conocida, pero debemos recordársela a los alumnos/as para que no pierdan la perspectiva de dónde puede estar la felicidad más elemental).

En las lejanas tierras del norte, hace mucho tiempo, vivía un zar que enfermó gravemente. Reunió a los mejores médicos de todo el imperio, que le aplicaron todos los remedios que conocían y otros nuevos que inventaron sobre la marcha; pero, lejos de mejorar, el estado del zar era cada vez peor. Le hicieron tomar baños calientes y fríos y beber jarabes de eucalipto, menta y plantas exóticas traídas en caravanas de lejanos países.
Le aplicaron ungüentos y bálsamos con los ingredientes más insólitos, pero la salud del zar no mejoraba. Tan desesperado estaba el hombre que prometió la mitad de lo que poseía a quien fuera capaz de curarlo.
El anuncio se propagó rápidamente, pues la riqueza del soberano era fabulosa, y llegaron médicos, magos y curanderos de todos los rincones de la tierra para intentar devolverle la salud.
Pero fue un trovador el que dijo:
-Yo sé el remedio, la única medicina para vuestros males, Señor. Solo hay que buscar a un hombre feliz: vestir su camisa es lo que curará vuestra enfermedad.
Partieron emisarios del zar hacia todos los confines de la tierra, pero encontrar a un hombre feliz no era tarea fácil: el que tenía salud echaba en falta el dinero; quien poseía dinero, carecía de amor; y quien tenía amor se quejaba de los hijos.
Sin embargo, unos soldados del zar pasaron junto a una pequeña choza en la que un hombre descansaba sentado junto a la lumbre de la chimenea. Le oyeron decir:
-¡Qué bella es la vida! Con el trabajo realizado, una salud de hierro y unos afectuosos amigos y familiares, ¿qué más podría pedir?
La noticia de que por fin habían encontrado a un hombre feliz fue recibida en palacio con gran alegría. El hijo mayor del zar ordenó inmediatamente:
-Traed de inmediato la camisa de ese hombre. ¡Ofrecedle a cambio lo que pida!
En medio de una gran algarabía, comenzaron los preparativos para celebrar la inminente recuperación del gobernante.
Grande era la impaciencia de la gente por ver regresar a los emisarios con la camisa que curaría a su gobernante. Pero cuando por fin llegaron, traían las manos vacías:
-¿Dónde está la camisa del hombre feliz? ¡Es necesario que la vista mi padre!
-Señor –contestaron apenados los emisarios- el hombre feliz no tiene camisa.

Algunas preguntas para la reflexión
- ¿De verdad pienso que la felicidad está en la abundancia de...?
- Lo que realmente creo que hace felices a las personas es... Y a mí, ¿qué me hace feliz?
- Necesito saber lo que es primordial para mí por encima de los bienes de que dispongo
... Qué supondría eso...

Oración final
Señor Dios, todos buscamos la felicidad. Para eso nos trajiste al mundo.
Pero no siempre lo logramos.
Haz que descubramos y valoremos
los muchos momentos de dicha y felicidad que nos proporcionas,
y sepamos darte gracias.
Y, ante todo, haz que no pongamos
nuestras aspiraciones en cosas materiales exclusivamente.
Por Jesucristo, nuestro amigo y hermano. Amén
https://www.youtube.com/watch?v=dHEAbU875bI (Cuando estamos atentos a lo que pasa a nuestro alrededor, cuando observamos, podemos aprender lo bueno de los demás y ayudar a otros).
Rezamos juntos: Dios te salve, María

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